Capítulos

Capítulo 1- Un nuevo comienzo

domingo, 26 de marzo de 2017

Capítulo 1- Un nuevo comienzo

Un nuevo comienzo

Un día como cualquier otro..
La idea vaga de que hoy será un día normal surgió como una idea vacía y premeditada puesto que hoy sería mi primer día como estudiante universitario y esto llevaba consigo bastantes problemas  y deberes que tendría que seguir al pie de la letra por varios años.

“3 años Hehe”.


Como por arte de magia una sonrisa vacía me llenó las mejillas de lado a lado.
Después de meditar mis pensamientos sobre las cosas que estaba por enfrentar, los primeros instantes después de abrir los ojos me fijé en la habitación en la que me encontraba una vez más antes de mudarme a los dormitorios del instituto, era una habitación bastante vacía y en una condición un poco lamentable en la que solo había un solo mueble , un espejo bastante viejo y una especie de cocina y por supuesto un futon.
Me levante lentamente de el suelo recordando los eventos que usualmente se hacían en el primer día de clases de un nuevo curso, ceremonia de apertura, conocer gente con la que probablemente  nunca me relacione, el largo camino que tendría que recorrer a travez de los años... Solo ese par de pensamientos que tenía en la cabeza me dejaron exhausto.

“Bastante problemático...”.

Suspire de forme muy apagada y poco enérgica.
Gire mi cuello hacia el pequeño mueble que me servía de estante para colocar las pocas cosas que llevaba conmigo y aparte la ropa que estaba sobre el estante  para observar un mueble desgastado ya que había escuchado bastante ruido por afuera, presumí que posiblemente ya era algo tarde

“joder... Será mejor que me vaya preparando”.

Agarre mi ropa que estaba colgando de la puerta de madera, y empece a vestirme frente al espejo, puesto que era una universidad privada no tenían un reglamento en cómo debería de ir vestido así que solo agarre unos pantalones de color marrón  algo maltratados y arrugados que tenía en uno de los cajones y una camisa de color café un tanto arruga junto con un chaleco oscuro.
Como no tenía siquiera un solo dólar ya que había gastado todos mis ahorros en la renta de estos meses y me atrasaría en la de este tener que buscar un trabajo de medio tiempo se hizo un objetivo propio para mí, quizás otra de las razones por la que llevaba esta ropa fue por el hecho del cambio de horario, dormir un poco más de lo habitual y no recordar tus problemas fue bastante cómodo

“Pff tener que conseguir un trabajo a tiempo parcial será aún más un problema que asistir a la universidad”.

Con esa frase dicha dentro de mis pensamientos no como una expresión si no como una obligación bastante problemática, termine de vestirme frente al espejo mediano que colgaba de una de las paredes, muchas personas anteriormente mientras residía en Inglaterra  me decían que era un tipo muy bien parecido, con facciones algo delicadas para un hombre a lo que yo solo contestaba con una mirada llena de indiferencia por dichas palabras, con algo de hambre me dirigía hacia algo que podría llamarse “cocina” puesto que solo era un pasillo con una alacena donde guardar los vegetales y un simple mueble donde picar.

“Patético...”.
 Ese pensamiento me lleno de una emoción algo amarga y poco común en mi, llamada insatisfacción.

Mudarme a este país solo empeoró la poca relación que tenía con mis padres ya que ellos mismos mencionaron que después de irme de Berlín no recibiría dinero por parte de ellos y que no se me permitiría volver a casa gracias a que ellos consideraban que venir a estudiar aquí sería un desperdicio para mi futuro tuve que valerme de unos ahorros que logre juntar en tan solo 2 semanas para poder venir a estudiar a este país.

Sin embargo lo que más me afectó de haber viajado fuera de mi lugar de origen era la razón de tener que dejar a mi hermana con mis padres y el echo de que ella me suplicará que la llevara conmigo pero...
¡¡Como podría siquiera plantearme traerla a un país extranjero en un lugar de poca monta y con una situación en la que no e probado una sola comida digna desde que llegue!!.
Trate de explicarle la situación pero ella simplemente no entendía razones, así que un par de días antes de dejar el país hable con mi hermana una última vez y le prometí que cuando reuniera el dinero suficiente vendría por ella y la llevaría a vivir conmigo puesto que tampoco toleraba a mis padres por las mismas razones que yo.

Tratando de olvidar aquellos pensamientos amargos mire el único cuadro que se me permitió traer conmigo, estaba colgado en una pared con grietas y que se veía en un estado bastante mal, ya con el tiempo en los hombros decidí desayunar algo...

“Mmmm, quizás será suficiente con beber algo”.

Honestamente en las mañanas casi nunca desayunaba sin embargo hoy amanecí con un apetito fuera de lo común por lo que incluso unos simples huevos  hubieran sido un manjar.

Cuando mire en el interior de mi pequeño intento de alacena un olor bastante fuerte de descomposición llego hacia mí como una bofetada hacia mis sentidos, sujete las verduras que desprendían dicho olor y las tire a la basura, un poco decepcionado de irme con el estomago vacío hacia la universidad, después de pensar durante un momento  decidí dejar las cosas como estaban puesto que era un camino algo largo y acomodar todo llevaría algo de tiempo.

Abrí la puerta que conducía de mi “residencia” hacia el pasillo del edificio un poco desanimado y con muy poca emoción aunque fuera mi primer día.

“Bastante viejo, hmph”.
“Eso crees, dicen que este edificio tiene un valor histórico”.

Cuando escuche la respuesta a una frase que yo había dicho como un pensamiento en voz alta gire ligeramente mi cuello observando a una chica de Metro sesenta y cinco, de pies a hombros con un hermoso  vestido de alta clase de tonalidad rojiza , su cabello de color blanco como la nieve que parecía brillar gracias a los ligeros rayos de sol que resaltaban esos mechones cortos que le rodeaban el cuello de una forma muy bella y elegante, sus rasgos faciales que solo podrían ser descritos como increíblemente fascinantes, eran sumamente delicados y muy hermosos, su piel bastante cuidada y tersa de tonalidad como la cera reflejaba la poco luz que había esa mañana era quizás uno de sus muchos atractivos, sin embargo lo que más me cautivo de ese primer encuentro fueron sus ojos de color verde esmeralda, eran como mirar directamente a una ventana sin fin en la que cualquier persona quedaría perdida por la belleza que emanaban.
Mientras reflexionaba sobre todo esto y como su “simple”.   apariencia y vestimenta me logró capturar de una manera bastante directa un silencio algo prolongado y bastante incomodo surgió entre la empatica frase que sin saberlo me generaría tantas decepciones, alegrías, tristezas, momentos difíciles y hermosos en un futuro.
Quizás estuve mirándola directamente mucho tiempo e hice que se sintiera alto incomoda... Ese pensamiento me llego a la mente como un balde de agua fría para calmar mis delirios.

“¿Oye, estás bien? Estas algo rojo, ¿Tienes fiebre?

¡Como no estaría sonrojado, si te presentas de golpe y bastante cerca!.
Afortunadamente nada de lo que estaba pensando se me ocurrió siquiera por un momento decirlo en voz alta, quizás debería de hacerme amigo de ella, por lo que parece tiene una edad cercana a la mía y me ayudaría bastante un guía en esta ciudad aunque esta chica, de algo parece que la conozco...

“E-Esto, Bueno no es nada quizás el frío me afectó un poco”.

 Respondí a su pregunta mientras llevaba mi dedo indice a una de mis mejillas y respondía un poco nervioso

“Hmph, Si es así, toma, podrá no ser la gran cosa pero me a ayudado mucho en las noches, cuando hace bastante frío en esta temporada de invierno...”

Ella pronuncio esa frase con una ligera sonrisa sumamente cálida y bella.

A lo que respondí con el mismo gesto, al darme cuenta que no era una persona con la que fuera difícil hablar sentí que podría hacerme amigo fácilmente de ella o por lo menos una relación de dar y recibir.
Después de estar buscando por un breve momento ella pareció haber encontrado en su morral que era más una especie de canasta  de color rojo oscuro de un tamaño algo grande que llevaba sujetado del hombro, saco de ella una hermosa bufanda de color negro con un bordado alrededor bastante delicado de tonalidad dorada, la sostuvo un rato en sus manos y me volteo a ver con una mirada como si estuviera esperando mi permiso, a lo que yo respondí con una simple sonrisa un tanto forzada.
Sus manos eran bastante tibias, y su respiración estaba algo agitada por lo que debería de haber estado algo nerviosa, cuando se acercó hacia mí sentí un olor bastante agradable lo mas seguro es que fuera su perfume el que desprendía aquel dulce olor.
Ella desvío su mirada hacia mi pecho como si estuviera observando algo por lo que decidí no darle importancia.

“Bueno, asegúrate de devolvérmela, en el día de apertura eeh”

La institución en si no tenía un reglamento en cuanto a la vestimenta pero lo que era obligatorio usar era una especie de chapa o broche de color verde agua con una estrella en el fondo, quizás eso fuera lo que estuvo observando por unos instantes.

La bufanda olía bastante bien, una suave fragancia con un olor a un perfume bastante tenue como si de una  flor de cerezo en plena primavera se tratara, quizás era la misma fragancia que ella llevaba.
Después de haber dejado la bufanda alrededor de mi cuello de una forma bastante tímida ella se fue dirigiendo hacia las escaleras.

Cuando me percaté que acababa de conocer a una chica que me trató como un buen amigo con solo una pequeña conversación  y que había prestado su bufanda a un completo desconocido sin ningún remordimiento o aparente motivo oculto me percaté que lo menos que podría hacer era preguntar por su nombre...

“¡¿O-Oye podrías decirme tu nombre?!”.

Pasó un breve momento a lo que con una voz con un tono de algo de decepción o un suspiro me respondió.

“Mi nombre ehee... Solo, dime Erika”.

Después de mencionar su nombre ella se encontraba bastante calmada bajando las escaleras del edificio.
Aunque no mencionó su apellido no le di alguna importancia.

Unos momentos después me encontraba llegando a la recepción del edificio se podría describir como un pasillo bastante limpio con un aire de un edificio algo viejo pero que conservaba un ambiente de tranquilidad y calma estaba decorado con algunas macetas y algunos cuadros algo extraños para mi gusto a  lo que decidí que seria mejor dirigirme hacia la universidad inmediatamente ya que el camino era algo largo y ya era bastante tarde.
Dicho camino podría describirse como una vista bastante increíble  que lo único que busca es reconfortarte y que olvides todos tus problemas por unos momentos, este estaba rodeado de unos hermosos Pinos cubiertos por la nieve y golpeados ligeramente por un viento fresco que los movía de una manera muy hermosa y calmada de igual manera destacaban bastante los edificios de época algo viejos pero que daban un contraste bastante maravilloso hacia la ciudad situada a la lejanía.
Recordé las palabras de Erika, mientras me dirigía hacia la universidad, será que ella me conoce de algún lugar...
Ese pensamiento inundó mi mente ya que ademas de una amiga, mi hermana y mis padres nadie más conocía que había dejado el país.

“¡Maldicion! Están confuso”.

Solté unas palabras dichas en un tono algo fuerte, pero afortunadamente para mí no había nadie cerca que podría haberlo escuchado.
Después de estar caminando por unos diez minutos Finalmente llegue la universidad, había bastantes alumnos reuniéndose en un solo salón por lo que parece que la ceremonia estaba apunto de iniciar.

La universidad a la que asistía podría describirse como bastante grande en comparación a otras en el país contaba con un campus lo suficientemente basto, sus edificios estaban muy bien cuidados y según lo poco que leí sobre sus profesores, son bastante competentes en cuanto a las materias que imparten.

Caminando tranquilamente me dirigía hacia el edificio donde se estaban reuniendo todos los alumnos de los cursos, fue una caminata algo corta pero pude admirar diferentes edificios, algunos se veían bastantes viejos y otros en comparación se encontraban como si estuvieran recién construidos, incluso en la lejanía pude admirar una especie de biblioteca con múltiples estatuas situadas al rededor de ella en forma de líneas párelas.
Después de llegar a las puertas del edificio donde estaba por comenzar la ceremonia me dispuse a entrar.
Mire alrededor mío una y otra vez y no logre encontrar a Erika por ninguna parte, al darme cuenta de esto me dispuse a admirar un poco el bello salón en el que me encontraba fue una vista sumamente  increíble era como si todas las luces del cielo se hubieran reunido.
Con un techo tan bello que uno tendría que mirar hacia arriba dos veces para contemplarlo.
La vastedad de este cuarto estaba repleto de brillantes estantes donde yacían libros a los que no se les veía ni una sola pizca de polvo en ellos, eran suficientes como para hacer que uno abandone la idea de querer contar qué cantidad había acumulada en los estantes.
Las paredes que rodeaban el edificio no se podían comparar al estado en cómo lucía por fuera ya que sería un insulto compararlo con el interior, la decoración era muy basta y ortodoxa como si se estuviera en la época del arte barroco, había candelabros con un diseño bastante hermoso, y una alfombra de color rojo muy elegante.
(‘La época del arte barroco era caracterizada por tener una decoración y vestimenta bastante “exótica” y pronunciada o simplemente exagerada’)

Después de un par de minutos y que todos los alumnos finalmente llegaran y se formarán una persona de aspecto ya algo mayor vestido gallardamente con un traje bastante cuidado se Posó en el podio que había en el centro de la sala.

Su pelo era completamente blanco, justo como su inmaculada barba. Pero la espalda del viejo estaba recta como una flecha y fuerte como una espada de acero. Tenía arrugas visibles en su cara vacía, que hacía que tuviera una apariencia gentil, pero sus ojos eran agudos como los de un águila tras su presa.

“Saludos alumnos de nuevo ingreso y bienvenidos de nuevo estudiantes de cursos superiores, es un placer contar con tantas personas el día de hoy.”

Seguido de su saludo se escucharon múltiples aplausos en la multitud quizás esta persona sea alguien importante en este instinto ya que era la primera en hablar y tenía una apariencia bastante elegante.

“Mi nombre es Bartolomeo Bass y como los alumnos de cursos superiores sabrán soy el director de esta aclamada universidad que formara a los artistas para que logren alcanzar cualquier meta que se propongan ”.

 Después de pronunciar dicha frase se escucho un discurso al que honestamente no preste tanta atención pero tenía que ver con los programas de clases, los clubes y diferentes tipos de eventos.

“Bueno por el momento esto sería todo lo que me gustaría comentar por mi parte, podrán mirar el salón que se les fue asignado en las pizarras que se encuentran dejando el salón, sin embargo me gustaría desearles la mejor de las suertes”.

Con esas últimas últimas palabras dichas el director abandonó el salón, subiendo unas escaleras que se dirigían hacia una habitación que quizás podría ser considerada su oficina.
Mientras me dirigía hacia las pizarras para revisar el salón que se me fue asignado algo particularmente me llamó la atención de todo esto y fue el simple echo de que mi celular había sonado.
Era mi hermana, me había mandado un mensaje preguntando cómo me fue en la ceremonia, quizás fuera un poco egoísta de mi parte pero decidí dejar este asunto para después ahora tenía que concentrarme en encontrar mi salón entre tantos edificios, se me había asignado el salón 1*A a esto imagine que quizás este se encontraría en uno de los primeros edificios de la entrada a lo que decidí preguntar a la primera persona que tuviera una apariencia amable.
Varias personas ya se encontraban dirigiéndose hacia sus respectivas clases, por lo que mis opciones disminuían en eso encontré a una bella chica que casualmente caminaba a lado mío a lo que decidí armarme de coraje y preguntar sobre el salón.

“¿O-oye conoces donde se encuentra el salón 1*A?.
“He si de echo yo me dirijo hacia allá acabo de preguntar a un alumno de 3 año y dio unas indicaciones algo vagas pero ya me hago una idea”
“Te parece si te acompaño ando un poco perdido”.
“Ok, pero a cambio me gustaría que me mencionaras tu nombre te encuentro algo conocido”.

Después de un momento no encontré ningún problema a decirle mi nombre una vez que llegáramos al salón de clases.
Ella se podría describir como una persona muy hermosa, posiblemente media Metro sesenta y cinco sin embargo sus facciones faciales eran muy atractivas como si de una concubina se tratara.
Ella estaba vestida de una manera un poco provocativa con una falda un tanto corta de color azul claro y una blusa sin tirantes bastante sencilla, encima de esta llevaba una chamarra gruesa de color negro con una capucha colgando de la parte de atrás, y una mochila de tonalidad rojo oscuro que colgaba de sus delicados hombros.
(‘Concubina se podría describir como una persona de la época japonesa cercana al siglo 17 que se describía con una increíble belleza y que usualmente los emperadores poseían’)

Puesto que ya eran pasadas las ocho treinta de la mañana su bello y sedoso cabello color negro que fácilmente se encontraba un poco por arriba de su cintura resaltaba de una manera muy hermosa gracias a la brisa que había esa mañana y combinaba bastante bien con la chamarra que llevaba puesta.
Sus ojos de color café eran muy atractivos, resaltaban especialmente por encima de todo y llamaron bastante mi atención.
Quizás soy un fetichista de los ojos... Esa idea un tanto surrealista de mi parte surgió como un pensamiento mientras me encontraba caminando junto a ella dirigiéndome hacia el salón.
Después de un par de minutos de estar caminando por el edificio de los alumnos de 1* año finalmente logramos encontrar nuestro salón.
Cuando estábamos por ingresar, agarre ligeramente el hombro de la hermosa chica con la que estuve caminando por un par de minutos y le ofrecí mi mano.

“Soy Daniel, aunque me gustaría que simplemente me llamaras Dan”.

Con una expresión de sorpresa ella sostuvo mi mano y dijo:

“No, no hay necesidad de ser tan formal puedes decirme simplemente Aura a y lo de mencionar tu nombre fue más como una simple broma no creía que simplemente fueras a decírmelo...”.

“...”

Con una expresión algo escéptica me quedé callado.
El resto del día fue más calmado y no hubo cosas de importancia lo típico de las primeras horas del curso, la presentación de los profesores, las materias que impartirán en este año, de igual manera cuando sería la semana donde se aceptarían nuevos alumnos para los clubes fue de esta manera hasta que sonó la primera campanada que significaba el primer receso, como no llevaba conmigo un solo dólar o algo de comida pensé en quedarme simplemente en el salón leyendo un libro y escuchando algo de música clásica del aula de al lado.
En ese momento cuando estaba por sacar un libro, de una manera algo tímida sentí una mano tocando mi hombro era mi compañera que se sentaba justo a lado mío Aura.
Puesto que los pupitres eran para dos personas y a la única persona que conocía en el salón era Aura, me pregunto si me sentaría junto a ella a lo que respondí de una manera un tanto empatica ya que no le di demasiada importancia.

“¡Oye! ¿Te gustaría acompañarme a almorzar?, vamos yo invito”.

Ya que la pregunte fue echa con tanto entusiasmo, no vi necesidad de tener que rechazarla además moría de hambre ya que no desayune absolutamente nada de camino hacia la escuela.

Después de salir del salón me encontraba siguiendo a Aura hacia unas escaleras que conducían a una puerta al aire libre.

“No se te ocurra decirle a nadie, podríamos estar en problemas”.

Después de considerar un poco si entrar o no a un lugar que en teoría estaba fuera del alcance de los alumnos, accedí a quedarme al ver tan hermosa vista desde la azotea de nuestra escuela.

Se podía fácilmente ver completamente la ciudad y los edificios situados a la lejanía de igual manera podía ver el demás campus de toda la escuela y el sol situado por el horizonte.

“Hermoso ¿no crees?”.

Mientras escuchaba unas palabras dichas con tanta calma gire lentamente mi vista para ver algo más cautivante  que la maravillosa vista que tenía ante mis ojos.
El viento sacudiendo ligeramente su cabello negro y los rayos del sol resaltando su atractivo y cautivador rostro.
Casi exaltado por tan hermoso panorama deje escapar de mis labios unas palabras en las que no pensé dos veces si decirlas o no.

“Si realmente hermoso...”.

Mientras decía estas palabras estaba mirando a Aura por lo que al girar su cuello quizás quedó algo sorprendida y volteo a mirar a una esquina de las rejas de metal quizás algo sonrojada a lo que respondí de igual manera,.

“E-Esto mira lo siento”.
“Eh ¿por qué lo sientes?.
“Dije algo que quizás no debí de haber dicho”.
“Pero lo dijiste”.
“Por eso lo siento”. Justo cuando dije esta frase estaba volteando para mirar hacia ella.

Y en ese momento se encontraba ella mirando directamente a los ojos de una manera tan simpática y bella junto con una sonrisa de mejilla a mejilla, en ese preciso momento, lugar y tiempo
.
Sentí una atracción que jamás en mi vida hubiera considerado experimentar hacia una persona, pero a ella solo le falto un par de horas y unas simples palabras para dejarme cautivado y totalmente atraído.

De alguna manera a la sociedad podría parecerle molesto y fuera de lo común el amor a primera vista, puesto que se consideraba inapropiado agarrar afecto hacia una persona con la que nunca antes se había entablado una relación de lo más simple.
Y honestamente hablando formaba parte de ese porcentaje de personajes que creía que el amor a primera vista era una idiotez.

Como respeto hacia Aura y hacia mi forma de pensar y ver la vida decidí no decirle nada y actuar como normalmente lo harían dos simples amigos que acababan de conocerse.
Quizás no era el momento adecuado ni la situación para considerar siquiera algo pero de todas maneras, conocía perfectamente mis sentimientos hacia ella.

Los sonidos de la campanada que daban fin al almuerzo sonaron en el momento más “indicado” posible.

“Parece que ya acabó el almuerzo pero... ¿Que era lo que ibas a decirme?”
“¿Eh? No nada de importancia.”
“Es así, bueno regresemos al salón que el maestro no debe tardar en llegar”.

Las horas pasaban rápidamente, pero en ningún momento logre apartar mi atención de ella, a lo que quizás era algo evidente por lo que ocasionalmente Aura volteaba a verme con la mirada de sus ojos y rápidamente como niño de primaria enamorado apartaba mi mirada de ella volteando a ver al profesor o a la ventana.
Fue por unos breves momentos pero nuestras miradas se encontraban chocando de cuando en cuando y los dos de igual manera volteábamos a ver a si otra parte, fue una situación un tanto cómica a lo que reíamos con unas leves sonrisas.
Esta extraña situación hizo que considerara un pensamiento sobre nuestra relación la cual no era nada puesto que de conocerla solo llevaba un par de horas.
¿Podré gustarle a Aura? Esa extraña forma de pensar no era muy usual en mí y esta era una de las primeras ocasiones en las que me sentía de esta manera.
Nunca han considerado siquiera una vez que una persona se siente atraída hacia ti por su manera de comportarse, la personalidad que se podría contar como un atractivo más de dicha persona o simplemente la forma en cómo se comporta contigo, quizás su amabilidad hacia mí estaba siendo tomada como un falso sentimiento de atracción pero...

Honestamente nunca me han agradado las chicas “amables”.

El intercambio de saludos solo te contamina, se envían mensajes entre sí y sus corazones establecen un vínculo.
Si te llaman, te pones alegre, disfrutas ver los mensajes y sonríes como un tonto, sin embargo yo no volveré a caer en eso desde “aquella vez”, eso es a lo que la humanidad llama bondad, si eres amable conmigo, entonces también serás amable con los demás, siempre termino olvidando eso…
La verdad es cruel, así que las mentiras son una forma de bondad y por eso digo que la bondad es una mentira, siempre termina con estas expectativas, siempre termina con estos malentendidos, y antes de darme cuenta uno deja de escapar.

Ese no era el caso esta vez ya que tenía bastante claro mis sentimientos, y el hecho de que el primer contacto con ella fuera de ese modo tan simple sin presentaciones y sin conocernos de nada “una total desconocida” se podría decir.

El hecho era que ocurriría si Aura no me veía de la misma forma mis sentimientos nunca han estado en una situación en la que deseen ser “amados” simplemente antes de venir aquí me mantenía a ls expectativa o era un segundo plano.
Los lazos de amistad que se podrían haber formado, los momentos tristes y alegres que pudieron haber compartido juntos, todo eso tirado a la basura por unas simples palabras de “amor”.

Sin embargo...

La última campanada había sonado marcando el final del primer día de clases.
El profesor ya había dejado el salón y los alumnos alrededor mío estaban por recoger sus cosas y dejar la escuela por el día de hoy.
Reuniendo todo el valor que aun tenía en mi agitado cuerpo pronuncie unas palabras que apenas y podrían haber sido descritas  como un leve susurro.

“A-Aura”

No hubo respuesta parece que no me escucho a lo que decidí reunir aún más valor para preguntar una segunda vez.
Justo cuando parecía estar por dejar el salón un grupo de chicas se reunieron alrededor de ella y empezaron a hablar de un par de cosas que no tenía muy claro puesto que no se escuchaba muy bien pero hubo una palabra que no pude ignorar y que fue dicha en un tono exclamativo de voz agresivo.

“¡Zorra!”

Seguido de esto escuche más y más insultos bastantes agresivos.
 
“¡Solo miren como se viste de forma tan vulgar!”.
“Pfff, miren esa ropa de seguro fue comprada, después de vender su apariencia de bastarda”.

Consecuentemente empezaron a empujarla de manera simultánea  a lo que después de un par de empujones bastantes bruscos  tropezó con un escalón de las escaleras y cayó de manera abrupta al suelo.
Varias risas se escucharon en todo el salón, eran personas de una apariencia bastante simple y sus risas solo podrían ser descritas como burlas egoístas y de inferioridad.
Solo habían 3 personas en el salón que no estaban riendo un chico y otra chica y por supuesto yo.
¡¡Esto era algo que no podía permitir como persona no, como ser humano!!.
Decidí intervenir de manera casi inmediata al ver que ella estaba en el suelo con pequeñas lágrimas en sus ojos y de estar forcejeando por tratar de ponerse de pie.
Sin embargo cuando estaba por confrontar a las que realmente se les podría llamar unas zorras...
Un brazo de manera bastante estrepitosa detuvo mi caminar.
Eran un chico de una edad cercana a la mía tenía un cabello negro de tipo Lazio, sus rasgos faciales eran algo normales y su vestir un simple suéter de color negro y unos jeans, sus ojos de color negro demostraban un vacío increíble como si no estuviera mirándome como si de una persona a la que se le debía bastante respeto se tratara.
Con unos sentimientos de euforia y rabia aparte su brazo con mi mano y estaba en camino nuevamente hacia Aura pero...
Una vez más el poso su mano sobre mi hombro está vez no con fuerza si no con bastante calma y simpleza, sin embargo al encontrarme girando el cuello para preguntar dicha razón él me respondió con el simple gesto de mover su cabeza de lado a lado.
Negando... Estaba negando que no detuviera aquella situación, mis emociones irrumpieron en mi mente y bruscamente levante su mano de mi hombro
Cuando regrese a ver Aura la mirada de la chica que la estaba acosando y la mía se encontraron por unos segundos a lo que ella rápidamente desvío la suya y continuó con su acoso hasta que...
Aura se levantara del suelo y se alejara corriendo del salón dejando en el suelo incluso su mochila...

“Mírenle correr y llorar como la perra que es”.
“Lamentable”.
“Despreciable”.

Los comentarios y risas en el salón seguían estando presentes a pesar de que Aura ya se había marchado...
Llorando.
Con varias emociones en mi interior y pensamientos nublados en mi mente hable.

“¡¡¡Cállense Ustedes que pueden saber de ella nada, absolutamente nada e incluso, incluso... estaban riendo e insultandola de una manera tan asquerosa y estupida!!!”.

Unas palabras llenas de odio y desprecio salieron de mi boca sin considerar cualquier idea.
Camine rápidamente fuera del salón agarrando conmigo la mochila de Aura y probablemente como si estuviera buscando alguna clase de problema camine justo a lado de la chica que había comenzado dicho problema.
La golpee bruscamente con mi hombro a a lo que ella respondió con un simple gemido.

“Eh, ¡oye estupido que te suce!-...

Como una acción casi inconscientemente por mi parte voltee verla con una mirada llena de odio, rabia y furia.
La situación podría haber sido descrita perfectamente con la expresión “matar con la mirada”.

Un silencio prolongado lleno el salón y ella retrocedió unos cuantos pasos.
Salí del salón literalmente corriendo a buscar a Aura para ver si seguía en la escuela y conversar un poco con ella.
Sin embargo...
No se encontraba por ninguna parte...
Empece a gritar su nombre por todas partes pero la escuela ya estaba vacía.
Luego de revisar su portafolio en busca de algo que me dijera dónde podría estar, algo llamo mi atención y era un cuaderno de notas que tenía una estampilla con su dirección y número.
Ya que era de noche y el lugar quedaba bastante lejos, probablemente saliendo de la ciudad y ya que no tenía un solo dólar y que no regresaría hasta la madrugada empece a cuestionarme si realmente podría llamarme su amigo después de no intervenir.
Justo detrás de mí se encontraba el chico que me detuvo, quizás seguía algo enojado con el, pero ¿debía de tener sus razones no?.
Antes de que pudiera pronunciar unas palabras el hablo primero de una forma bastante amigable y gentil.

“Oye acompáñame un momento y te explico lo que sucedió”.

Mientras me invitaba a tomar algo, poso su mano sobre mi hombro
Y hablo.

“Vamos”.

Después de caminar un rato el paisaje había cambiado de él de un  estacionamiento de escuela a un barrio un tanto simple con varios negocios a su alrededor que le daban un aspecto acogedor.
El caminaba por delante mío mientras yo seguía algo enojado por los acontecimientos.
Un par de minutos después de estar andando llegamos a una especie de negocio donde servían café y nos dispusimos a entrar.
Nos sentamos frente a frente en una mesa donde la luz del sol ya se había ocultado y solo estaba la tenue luz del negocio y de la farolas que estaban acomodadas fuera del lugar.
El negocio podría ser descrito perfectamente con la palabra “retro” tenía una decoración bastante ligera con algunas plantas colgando de las paredes y un par de candelabros de madera que se sujetaban del techo los colores escogidos para el establecimiento le daban un par de puntos más.
El primero en hablar fue el.
“Bastante acogedor ¿no te parece?”.
“¿No crees que es un poco cínico de tu parte tratar de hablar como si fuéramos amigos?”.
“¿Eso crees? Bueno supongo que tienes razón...”.
“Me llamo Derek Fischer”.
“Daniel Beckham”.

“Ok, así que... ¿Quién demonios era esa chica?”.
Después de un suspiro algo largo y de beber un sorbo de su café Derek habló con una voz simple pero en el que se podía escuchar un tono de respeto y admiración lo que empezó a disgustarme poco a poco.

“Esa chica es la hija del presidente del consejo que rige la escuela por encima del director... Irina Muller.

“Se podría describir como la hija consentida de su papá puesto que su hermana es tratada como una bastarda que nunca debió de haber puesto un solo pie en este mundo”.

Mi cabeza se inundo de pensamientos puesto que al recordar dicha persona note un ligero parecido con una chica que había conocido esta misma mañana.
No tuve ningún mérito por preguntar por dicha duda ya que la suerte estaba echada así que un tanto nervioso pregunte con la imagen de la chica en mi cabeza...
“¿Sabes cuál es el nombre de su hermana...?”.
“Erika Muller”.

















Las consecuencias de los perjuicios


Fueron cinco días sin ver a Aura por la escuela, después de aquel problema en el salón, donde ella fue agredida e insultada...
Solo recordar dicho problema hacía que me hirviera la sangre de rabia al no haber echo nada por impotencia.

No quería siquiera regresarle la mirada a esa chica... Irina.

Aunque fuera hermana de Erika.
Aunque ella fuera la hija del presidente del consejo de directores.
Como podría siquiera hablar o mirar a dicha persona, fueron cinco días en los cuales mis propios compañeros del salón no me dirigían la palabra, quizás Erina había comentado a los demás alumnos que la había agredido de alguna forma o inventado algunos chismes bajos sobre mi.

Sin embargo hoy tenía la intención de ir a casa de Aura aunque fuera caminando, la idea de no saber nada de ella me atormentaba.
Fue entonces antes de que sonara la campana para el almuerzo que me disponía a comentarle al profesor que no me sentía muy bien, por lo que si me daba permiso de retirarme temprano.

Justo cuando el profesor estaba por acceder a mi pedido...

“Daniel Beckham e Irina Muller repórtense a la oficina del director de inmediato”.

Uno de los altavoces había sonado adjudicando un anuncio con un mal presagio para mí e Irina aunque poco me importaba ella.
El maestro a cargo de la materia de ese momento solo volteo a mirarme con una mirada escéptica como si estuviera diciéndome que lo sentía.

Con algo de molestia en mi comportamiento recogí mi mochila y me dispuse a esperar a Irina en la entrada de la oficina del director  ya que no quería caminar a su lado durante el trayecto.

Después de estar esperando por unos diez minutos aproximadamente Irina se posó a mi lado para entrar a la oficina.
Como un signo de respeto considere que tocar la puerta antes de entrar era la manera correcta de seguir, toque levemente la puerta con el puño cerrado esperando una respuesta a lo que unas palabras dichas con un tono tranquilo se escucharon desde dentro de la oficina.

“Por favor, entren”.
 
Una vez dentro, la vista fue maravillosa era una oficina sumamente elegante y perfectamente decorada, la frase `un deleite para lo ojos’ se quedaría corta esta vez.
Cuadros que perfectamente podrían valer miles de dólares estaban esparcidos por cada rincón de las hermosas paredes de caoba, un piso en el que podía ver mi propio reflejo, estaba esparcido por alrededor de quince metros, había hermosos estantes de madera en los cuales se encontraban decenas de libros increíblemente bien acomodados sin ninguna solo pizca de polvo en ellos.
De igual manera había un hermoso candelabro dorado que colgaba del techo con un diseño muy bello.
El director se encontraba de pie para recibirnos algo que quizás no debería de hacer una persona de sus características al recibir a simples alumnos.

“Tomen asiento, por favor”.

Decía esa palabras mientras que con sus manos hacia un gesto de estar indicándonos donde tomar asiento.
Eran unas sillas de madera en las que había un diseño bastante impactante como si estuvieran echas para un rey.
Después de sentarnos el director comenzó a hablar.

“Los mande a llamar a los dos por qué una persona me comentó que Daniel te agredió físicamente, Irina”.

“¡¡Director eso es absolutamente falso!!”

Esas palabras debieron de haber salido de mi boca, sin embargo...
Fueron pronunciadas por Irina.
Quede totalmente perplejo al ver como negaba con tanta intensidad aquella acusación mientras se levantaba intensamente de su asiento.

“¡¡Daniel, nunca me agredió de forma física o verbal!¡”.
“Suficiente Irina deja de hacer tanto escándalo, toma asiento”.

Mientras Irina recobraba su compostura volteo a mirarme un poco sonrojada al darse cuenta que se había expresado de una manera un tanto vergonzosa.

“Daniel, ¿Tienes algo que decir acerca de esto?”.
“¿Eh? No, no es tal como dice Irina nunca tuve intención alguna de lastimarla”.

“Pero...”.

Sin embargo en mi caso si tenía algo que comentarle y eso era acerca de lo que sucedió con Aura, aunque después de cuestionarme un poco si debía decirlo o no algunas dudas se formaron en mi mente.
¿Era realmente correcto mencionar dicho asunto aún cuando Irina encubrió tan intensamente que yo realmente la empuje con algo de fuerza?
La pregunto permaneció en mi mente a lo que después de unos segundos tomó la forma de un remordimiento.
¿Por qué lo habría echo? ¿Por qué habría de encubrirme?.
Más y más dudas aparecían en mi cabeza, pero pronto me di cuenta que ella debería de tener una razón para hacerlo, y a la vez que un silencio algo extenso había ocurrido al no decir nada después de hablar
Después de salir de aquí le diré a Irina que me acompañe a ver Aura después de lo que había hecho, era lo que menos que podía hacer por ella.

“¿Tienes algo que decir... Daniel?.
“No, nada”.
“¿Es así? Bueno, entonces pueden retirarse ya que no hay nada más que decir”.

Fueron algunos segundos después de haber salido de la oficina y de estar caminado juntos hacia la salida que los dos soltamos un suspiro simultáneamente al ver como la tensión que emanaba dicho cuarto se iba disipando como agua entre los dedos

“Bueno, creo que eso es todo por hoy, me voy a casa”.

Había regresado a su actitud Sinica de antes
¿Podrá ser que sólo actuaba de manera amistosa cuando la situación le favoreciera?
“¿Eh, Irina no crees que deberías de acompañarme a ver a Aura después de que no viniera a la escuela por cinco días?”.
“Aa, y ¿por qué crees que debería?”.

Hay estaba otra vez esa maldita actitud de ella que me irritaba tanto sin embargo no estaba aquí para pelear así que solo suspire de forma un tanto cansada.

“Mmmm, tienes razón.. Me pregunto... ¿por qué deberías de acompañarme? O quizás por qué... ¡¡Todo esto es tu estupida culpa!!”.

Después de soltar un grito algo fuerte ella quizás por la impresión quedó algo escéptica y con una expresión de sorpresa.

“Eh.. Bueno”.

Aunque tenía la impresión de que no sirvió de nada haberme alterado, ya que solo le faltaron un par de segundos para componer su postura y mirarme con unos ojos bastante cínicos y de superioridad que me irritaban aún más.

 “Tsk, estupido”.

Chasqueo su lengua mientras miraba para otro lado, pero quizás sintiendo algo de remordimiento por sus actos comenzó a caminar por detrás mío.

Acto seguido nos encontrábamos saliendo de la escuela, hacia la casa de Aura, parecía ser que ella vivía un tanto alejada del centro de la ciudad, lo cual no era muy usual para los estudiantes ya que la universidad quedaba en el centro de esta.

Como no quería depender absolutamente de nada que tuviera que ver con Irina empecé a considerar que quizás sería mejor usar el transporte colectivo en lugar de tener que caminar todo el trayecto hasta donde estaba la casa de Aura y con esto evitarme bastantes molestias.

“Eh, Irina creo que lo mejor sería usar el autobús público para evitar tanto tiempo como sea necesario”.

“¿Eso crees?..., supongo que estará bien entonces”.

Ella… ¿Por qué sus palabras estaban siendo dichas con ese tono de voz? Aquella duda irrumpió en mi cabeza mientras esperábamos el autobús en la parada.

Fueron aproximadamente unos 10 minutos que estuvimos esperando sin dirigirnos alguna palabra o mirada la situación
se podría describir perfectamente con la frase ‘Se puede respirar la tensión en el aire’.

Pasados unos segundos, en la lejanía se podía observar el autobús llegando que nos dejaría cerca de la casa de Aura puesto que no había uno que nos llevara directo a ella, tendríamos que caminar un par de minutos.

“Bueno, vamos”.
“No tienes que decírmelo”.

Eran aproximadamente las 7:30 de la noche cuando subimos al autobús, como sería un trayecto de unos 45 minutos empecé a cuestionarme si sería apropiado tocar el tema del incidente de Aura.

Lo haré, sentía la necesidad de escuchar la versión de Irina y escuchar por mí mismo si ella tenía algún remordimiento o recelo sobre Aura.

Cuando estaba por preguntar ella se encontraba durmiendo, lo más posible es que fuera por la fresca brisa de aquella noche, simplemente se veía hermosa…
No sobre el paisaje si no sobre ella.
El viento hondeaba su bello cabello de una forma ligera, sus ojos brillaban, con la poca luz de luna que había esa noche era simplemente increíble.

Quizás fue la forma en la que la miraba que ella se despertó.
Un tanto solloza quizás por estar despertando pregunto…

“¿Qué pasa, todavía no llegamos?”.

Le hice un gesto con los dedos limpiando mi boca  ya que parecía tener algo de saliva en sus labios.

Después de esto su cara se tornó completamente roja y volteo a mirar hacia la ventana que estaba abierta y con su mano ligeramente limpio sus labios.

“¿Oye?”.
“Eee, si ¿Qué sucede?”.
“¿Por qué trataste de esa manera a Aura?

Soltando un ligero suspiro y después de una breve pausa comenzó a hablar.

“Es algo complicado pero… ya que eres amigo de Aura, supongo que sería mejor que lo supieras”.

“No fue hace mucho tiempo, quizás un par de años para ser más precisos, estábamos en el tercer año de preparatoria, ella y yo fuimos muy buenas amigas esos tres años en el instituto en ese tiempo yo era la típica chica que se concentraba en sus estudios y no le importaba nada más que estos mientras que Aura era la amiga que uno podía tener por el resto de su vida era hermosa y muy sociable con los demás a diferencia de mí que en ese tiempo vestía de una manera ridícula, usaba lentes y no me empeñaba mucho en mi aspecto superficial, hablaba y me expresaba de una manera muy mala no sabía cómo tratar a gente que acababa de conocer así que Aura hacía de intermediario cuando se traba de esto, generalmente ella era mi única amiga en aquel colegio, usualmente ella pasaba a visitarme a mi casa y tenía una relación bastante buena con mis padres y mi hermana…”.

Cuando menciono la palabra hermana note que su voz se alteró un poco, sin embargo considere que sería mejor no preguntar sobre esto hasta que tuviera una mejor relación con ella o que primero terminara de hablar.

“Si esto es así como tú me estás diciendo, ¿Qué fue lo que realmente ocasiono que tuvieras un rencor hacia ella?”.

“Eso es… Quizás lo tomaras como un asunto que es trivial para los chicos pero…”.
“Mientras paseábamos por el centro comercial, conocí a un chico al que me había sentido un poco atraída llevaba varios días de esta manera solo observando desde la lejanía…, él trabaja en una tienda donde se vendían diferentes productos, como un supermercado, el caso fue que yo se lo comenté a Aura con algo de vergüenza puesto que esto no era nada usual en mí, ella inmediatamente se sorprendió y fue rápidamente a hablarle a aquel chico a lo que yo simplemente empecé a temblar y a entrar en un estado bastante nervioso,
cuando regreso a mi lado le pregunte de que fue lo que hablaron a lo que ella simplemente respondió con unas palabras que me sorprendieron bastante.

 “Hehe, conseguí su número de teléfono”.
“Espera ¡hiciste que!”.

Mencionó que había conseguido el número de teléfono de un chico con el que había hablado por solo un par de segundos, mientras agitaba un trozo de papel como si fuera una bandera en su mano izquierda.

Ella dijo que habían hablado de una amiga que tenía que era bastante bonita y divertida, y le comentó que si quería conocerla a lo que él respondió de una manera escéptica según ella.
“Si, claro por qué no”.

“Según Aura el chico se llamaba Aarón, aunque me de algo de vergüenza decirlo era bastante bien parecido”.
“Ok, ok no te preocupes por eso, continúa”.

“Fueron tres días a lo que nuestra ceremonia de clausura se aproximaba cada vez más y como no tenía con quien ir Aura decidió llamar a aquel chico, me dijo que estuvo hablándole de mi por varios días y que con gusto aceptaría, los días pasaban y cada vez estaba más y más nerviosa como si estuviera en la película ‘El discurso del rey’ los nervios me atacaban por qué sería la primera vez que hablaría de forma “normal” con alguien que no fuera
 Aura y como si el tiempo se tomará algo en contra mia el dichoso día llegó.
Un par de horas antes, Aura llego a mi casa bastante enérgica y feliz y me convenció de que me dejara arreglar por ella”.

“Nos dirigíamos a mi habitación donde ella me arreglaría, la casa donde vivía podría describirse quizás como un poco más grande que el promedio y mi habitación no era la excepción, era el cuarto de una típica chica de diecisiete años, algunos pósters por aquí y por allá, colores algo opacos ya que no tenía un gusto especial por ellos, y algunos muebles sencillos”.

“Bueno, comencemos con tu cabello, esta.. bastante enredado”.
“¿Enserio? Siempre creí que con solamente lavarlo estaría bien, hmph que molestia”.

Honestamente nunca me interesó en lo más mínimo preocuparme por mi aspecto físico siempre y cuando me viera “decente” frente al espejo, sin embargo ella dijo que me relajara, y que ella haría o todo el trabajo.
Recuerdo que primero fue a lavarme y acomodarme el cabello ya que nunca me lo había cepillado puesto que solo me peinaba de forma que no pareciera que acababa de despertar, fueron quizás unas dos horas en las que estuvo pasando el peine por mi cabello y lisandolo con la plancha, estuvimos hablando de cosas triviales mientras esperaba a que terminara después de esto lo acomodo de forma que simplemente se veía hermoso, estaba totalmente planchado y liso como si hubiera estado de este modo toda mi vida.

“Mira, usa esto se te verá bastante genial”.
“¿Qué es?.
“Un broche que... Bueno tú sabes, simbolice algo ¿no?”.

Era un broche dorado que tenía la forma de un ave era un colibrí con las alas abiertas.

“Mira, yo tengo uno igual ¿ves?”.

Ella decía esto mientras que con su dedo señalaba dicho broche colocado en su cabello

“Ya que posiblemente esté será nuestro último año juntas quiero que tengas algo para que bueno... Tú sabes me recuerdes Hehe”.

“A-Aura,esto es... no tenías que”.
“¡¡Claro que tenía!!, después de todo... eres mi mejor amiga, y estos años que hemos pasado juntas han sido los mejores mi vida”.
“¡Aura!”.

Un sentimiento de amistad lleno el cuarto como una brisa de mar en pleno verano en ese momento sentía que podía confiar en ella por siempre y para siempre y solamente le di un abrazo.

“Bue-Bueno dejémonos de cursilerías se te arruinará el cabello ¿si?”.

Ella decía esto mientras me tomaba de los hombros y se daba la vuelta para limpiar unas cuantas lagrimas.

“Bueno, supongo que lo siguiente será escoger el vestido”.

Aura mencionó que tenía la pinta de una chica pura y vulnerable y que por lo tanto un vestido blanco encajaría perfectamente conmigo, quizás lo último de la chica “vulnerable” me molesto un poco pero simplemente lo ignore.
Recordé que mis padres me habían regalado un hermoso vestido de color blanco para mi cumpleaños número diecisiete, así que decidí enseñárselo a Aura para ver qué opinaba.
Saque del armario colgando del gancho un vestido blanco corto sin tirantes que estaba abierto de la parte delantera y tenía un bordado bastante bello.

“Ok... definitivamente, te tengo envidia, es muy hermoso este vestido ¿De dónde lo sacaste?”.
“Me lo regalaron mis padres por mi cumpleaños”.

Mientras decía esto fuimos hacia el espejo para verlo por encima y la verdad sorprendentemente se veía bien en mi.

“Te queda genial”.

Con una sonrisa de mejilla a mejilla ella estaba sonriendo, quizás hasta lo disfruto más que yo por qué era algo así como vestir a una muñeca.
Quizás treinta minutos o una hora después de estar sentada frente al espejo, termine de maquillarme ya que fue lo único que deje que Aura no hiciera puesto que solo quería algo “casual y sencillo” mientras que ella quería algo más “extravagante y controvertido” a lo que me rehuse rotundamente.

“Y bien, ¿cómo se ve?”.
“Wow, te ves genial”
“¿Enserio?”.
“Por supuesto, hasta se les caerá la baba”.
“Bueno solo falta que te arregles”.
“Ah, por eso no te preocupes, dame unos diez minutos”.

Diez minutos ¡Había dicho diez minutos! ¡Tardó horas en arreglarme y ella estaría lista en diez minutos!, no tarde en quedarme con una cara de poker y de sorpresa en mi rostro.
Exactamente diez minutos habían pasado cuando Aura dejo el baño.

“Estoy lista, vamos”.

Llevaba un hermoso vestido de color rojo, de cuerpo completo que tenía unos bellos lazos que se situaban en el pecho y llegaban hasta el cuello cruzándose.

Su cabello se lo había dejado tal y como llego, aunque claro como estaba mucho más cuidado que el mío solo tuvo que lavarlo y cepillarlo según ella por solo unos 2 minutos.

Faltaban dos horas para que comenzara nuestra clausura, así que decidimos que lo mejor sería llegar algo antes, para ver por última vez nuestra escuela antes de dejarla.

El tiempo había pasado bastante rápido ya que estuvimos caminando por la escuela un par de minutos y los demás alumnos empezaron a llegar rápidamente.
Entre ellos había llegado Aarón...
Aarón era bastante guapo, tenía el cabello un tanto café que se veía bastante bien, sus rasgos faciales eran algo delicados por lo que le daban un aspecto bastante elegante a simple vista se podría decir que hacía algo de ejercicio ya que caminaba de una forma un tanto “desbalanceada” y se veía algo chistoso, por lo que no pude soltar una ligera sonrisa.

Las horas pasaban y el baile estaba por comenzar, puesto que mis padres se podría decir que tenían una posición relativamente elevada en la sociedad ocasionalmente asistía a bailes de este tipo por lo que en teoría no debería de estar nerviosa...
Sin embargo me encontraba un tanto desconcertada por la tensión del momento.
Hace un par de minutos que Aura nos había dejado solos a mí y Aarón y estaba se veía bastante hermosa y feliz bailando con sus amigos.
De pronto se escucho una voz algo histérica.

“Que aburrido”.

Fue Aarón.

No sabía cómo reaccionar, hace un par de minutos cuando Aura estaba con nosotros se le veía sumamente feliz y ahora...
Con solo estar un ligero tiempo conmigo estaba aburrido...
¿¿Qu-Qué debería de hacer??.
Hablaré con él sobre algo, lo que sea piensa, piensa.

“Hehehe, si tienes razón el baile es algo aburrido”.
“Tsk, No hablaba del baile... Hablaba de ti, eres muy aburrida”.
“Aha, bueno eso igual puede ser, Hehe...”.

Hubo un silencio sumamente incómodo y molesto durante unos momentos.
“I-Iré al baño a lavarme la cara ya vengo...”.

Como podía seguir hablando con el después de eso.
¿Había echo algo mal? ¿Lo ofendí de alguna manera? ¿Me veía mal ante el de alguna forma?.
“Soy una idiota, ni siquiera puedo hablar normalmente con alguien
¡¡Qué demonios me sucede!!”.
“Todavía que Aura había planeado todo esto por mí... Mierda”

Más y más dudas inundaban mi mente como un río de agua que se había desbordado mientras me miraba en el espejo de los baños.

Un par de minutos después se escucharon unos ruidos extraños que venían de por afuera del baño.
Quizás estaba algo alterada por lo que no le di mucha importancia ya que tenía mejores cosas en las que pensar dado qué realmente me gustaba Aarón...
Sim embargo empece a escuchar jadeos y algunos gemidos por lo que se me hizo algo extraño y decidí que sería mejor irme de ir.
Estaba por salir de los baños cuando escuche un fuerte golpe de la parte trasera, quizás pasó algo malo...

Cuando me acercaba para observar si había sucedido algo malo, inmediatamente mire a una pareja.

Y algo particularmente llamo mi atención.

En el cabello de la chica había un broche...

De color dorado con forma de ave...

Era Aura.

Con Aarón.

Besándose...

“Aa-¿Aura?”

Solo podía quedarme mirando aquella escena en la que sentí como una parte de mi corazón era echa pedazos en cuestión de segundos.
Traición, engaño, rabia, enojo, tristeza y sobre todo confusión...

Un sin fin de emociones explotaron en mi interior y la situación empeoró con las palabras de Aarón y las acciones de Aura.

“Lárgate de aquí, estorbas”

“¡¡¡¿Que demonios significaba todo esto Aura explícame?!!!”.

Explote, no había otras palabras para poder describir dicho momento todas las emociones y pensamientos turbios que estaban en mi cuerpo salieron de forma brusca y estrepitosa.

Con lágrimas en los ojos pregunte una vez más...

“A-Aura por favor... ¿Qué es todo esto?...”

No hubo respuesta.

Había quedado paralizada.

Años de amistad, problemas, emociones, gustos y disgustos.

Y no hubo ninguna expresión alguna solo... Giró su cuello tratando de ignorarme.

No podía aguantar la tensión del lugar y que Aura no pudiera darme una sola explicación alguna, si me hubiera dicho que desde el principio le gustaba Aarón, podría haberlo entendido aunque me doliera pero...

Solo me ignoro...

Salí corriendo del lugar limpiándome las lágrimas entre mis ojos.

Después de un par de minutos de estar corriendo por la calle, llegue a casa.

Mis padres no estaban.

Me quite la ropa que traía puesta, y la lance bruscamente contra la pared.

Empece a llorar a cántaros sin necesidad de contenerme.

Me encontraba en el baño frente al espejo mirando el broche que Aura me había dado.

Decidí guardarlo como símbolo de que fuimos grandes amigas.

Aunque eso ya estuviera en el pasado.

Mi peor y mejor amiga


“Supongo que... eso sería todo Hehe”

Su expresión en la cara se tornó un poco depresiva, al principio pensaba que todo lo que estaba diciéndome era mentira pero parece ser que mi equivoque.

“Si te soy honesto, no me esperaba para nada esto”.

Probablemente estuvimos en el autobús un poco más de hora y media por lo que las luces del cielo ya habían desaparecido.

“¡Bueno! Ya llegamos ¿bajamos?”
“¿Eh?, A si claro bajemos.

Estuve un momento meditando la historia de Erina, por lo que mi respuesta no fue inmediata de igual manera no puedo creer que Aura haya echo tal cosa.

Debería de tener una razón ¿no? Erina no le dejo explicarse quizás ella estaba haciendo bueno... Esto... Quizás...
No importa cuánto lo pensara si la historia de Erina era verdadera Aura tendría toda la culpa.

Estaba algo ansioso y a la vez reflexivo sobre cómo Aura afrontaría dicha situación y cuál sería su respuesta.

Nos tomo poco más de diez minutos llegar a la casa de Aura caminando.

El paisaje y el ambiente era un poco lúgubre y oscuro, en la distancia solo se podría observar las tenues luces de la ciudad en el centro de esta.

“No me agrada estar aquí, me llena de malos recuerdos”.
“Quizás tengas razón, siento un escalofrío en la espalda”.

La casa de Aura era algo ‘diferente’ comparada con la atmósfera que tenía un contraste fuera de lugar con el ambiente sombrío de la fría noche.

Quizás había sido remodelada, ya que resaltaba mucho a la distancia y era moderadamente más grande que las casas situadas a los alrededores de esta.

Mientras caminábamos, en una esquina se podía observar a un grupo de gente no muy bien vista y que daba una mala impresión.
Empece a sentirme ligeramente nervioso ya que Irina daba un aire de no ‘pertenecer’ aquí.
Con un gesto del brazo le pedí que se pusiera detrás de mí mientras caminábamos por un lado de ellos.

“Oye, amigo comparte a ese bonito trofeo que llevas a lado”.

Creo que no hace falta mencionar que se refería a Irina.

“Uff tienes razón está como se quiere”.
“Y que lo digas hermano”.

Irina sujeto mi mano fuertemente, estaba bastante asustada.
Y siendo honesto de igual manera lo estaba.


Una de las personas bajo de un salto del capo del auto y se dispuso a ínter a agarrar el hombro de Irina.

“Oye, por qué no vienes a pasar un buen rato con nosotros y dejas a este estupido aquí”.

“Yo eh, solo… andamos de paso”…

“Vamos no te resistas”

“¡¡Oye, quita tus manos!!”.

Agarre fuertemente la muñeca del tipo y la aleje del hombro de Irina.

“Hmph, parece que tenemos a un héroe aquí…”
“Y que lo digas, se ve muy valiente”.
“Quizás tendremos que hacer algo al respecto”.

Una vez más le hice a Irina un gesto con el brazo para que se colocará atrás de mi…
Y de pronto un golpe a mano cerrada se encontraba a centímetros de mi rostro.

Logré esquivarlo situándome hacia la izquierda mientras lo devolvía,  a lo que el de igual manera lo esquivo.

Al mismo tiempo que lo esquivaba, uno de sus amigos se dirigía a mí y me agarró por la espalda sujetándome fuertemente mientras que el otro golpeaba mi abdomen repetidas veces.

No podía contener el aliento a lo que solo intentaba comprimir los músculos del estomago.

Se podría decir que instintivamente aleje con las piernas al que estaba enfrente.
Mientras trataba de alejarme del tipo de atrás, use mi cuello para golpearlo con la cabeza en la mandíbula a lo que casi inmediatamente después me soltó,  lance un fuerte golpe a mano cerrada hacia su rostro, lo que lo dejo aturdido, simplemente pasaron un par de segundos después pero otro fuerte golpe en la quijada me mando al piso, no tenía fuerzas suficientes para ponerme de pie, a lo que comenzaron a patearme violentamente, mientras solo podía observar a Irina con lágrimas en los ojos…

Casi inmediatamente después trate de hacerle un gesto con los dedos indicándole que corriera pero parece que uno de los tipos se dio cuenta de esto y la agarro con fuerza de los brazos a lo que Irina trato de resistirse…

Sin embargo, parece ser que esto le molesto y comenzó a levantar la blusa de Irina, mientras ella solo podía observar y tratar de usar todo su fuerza para librarse de esto.

“N-No e-espera que estas… ¡¡¡No suéltame estupido!!!, ¡¡Daniel!!, ¡¡ayúdame!!, ¡¡Daniel!!.

“Oh, así que te llamas Daniel dime… Que se siente sentir esta impotencia de no poder hacer ¡Nada!”

Por tercera y quizás última vez trata de situar mis rodillas en el suelo y ponerme de pie, pero una vez más  una violenta patada directo al abdomen me derribó al suelo, a lo que derrame algo de sangre por los labios.

Una vez en el suelo, con mi sentido de la razón ya prácticamente por los suelos, arrastrándome ligeramente por el piso de concreto se podía  observar que debajo del coche se encontraba un gato hidráulico y a lado de este un tubo de hierro…
Lo sostuve fuertemente y lo golpee con las fuerzas que me quedaban directamente en la cabeza o lo que cayó inconsciente.

Mientras el que estaba a lado de él lanzó un fuerte golpe a mi rostro que me dejó bastante aturdido… Y quizás por un sentimiento de euforia o simplemente el deseo de violencia, regrese fuertemente el golpe con las dos manos y de igual manera cayó inconsciente tras un fuerte impacto directo en el rostro.

Después de eso parece ser que el tipo que sostenía a Irina la soltó de los brazos y me agarró fuertemente del cuello de la camisa a lo que  comenzó a golpearme repetidas veces.

Lo último que aprecie antes de perder el conocimiento fue el fuerte brillo de una luz roja y a Irina corriendo desesperada hacia dónde estaba.













Apenas podía abrir mis ojos, un fuerte dolor inundaba cada músculo de mi cuerpo.

A mis lados estaban un doctor y aunque pareciera increíble Irina seguía estando conmigo dormida en una de las sillas situadas a los lados.

“¿Cuánto tiempo llevo dormido?”.

“3 días aproximadamente, sufriste una fuerte contusión en la cabeza y te rompiste 2 costillas”.

“¿Sabe qué sucedió antes de que me desmayara?”.  

“Una ambulancia te trajo hasta aquí en mal estado pero según el registro policial solo estabas tú y la joven chica que yace dormida”.

“¿Y ella, sufrió alguna herida?”.

“Podría decir que físicamente no, aunque estaba bastante asustada y nerviosa al llegar aquí, le di algunos calmantes para que se tranquilizara”.

(Que bueno que Irina se encuentra bien, pero ¿Quién llamó a  la policía? Supongo que podría preguntarle cuando despierte)

“¿Cuánto tiempo deberá estar en reposo?”.

“Aproximadamente 1 semana, después deberás tener bastante cuidado con tus actividades físicas; bueno supongo que eso sería todo por mi parte, vendré a verte cada 7 horas para revisar tu estado”.

“Oh, ¿te despertamos Irina?”.

“No,no ya estaba algo despierta solo un poco aturdida, eso es todo”.

“¿Es así?, genial”.
“Me gustaría preguntarte algo

“¿Eh?, Así claro lo que gustes”.

“¿Qué fue lo que sucedió después de que me desmayara?”.

Irina se mantuvo en silencio ante mi pregunta por poco más de unos de segundos.

“Si no quieres decirme esta bi-“.

“Supongo que es necesario contártelo, después de todo tendrá que ver mucho en tu futuro como un Fomore”.
(Los fomoireos eran conocidos como los dioses de la muerte, del mal y de la noche, en la mitología celta, un cuervo o una corneja anunciaba su llegada)  

“Oye… Espera ¿Que es eso de Fomore?”

“No es eso, si no ellos, somos una antigua raza conocida como los heraldos de la muerte”.
“Y tú eras nuestro rey, Balar”.

(Irina estas diciendo demasiadas estupideces)

De pronto un fuego azul rápidamente quemo a Irina de pies a cabeza dando lugar a una imagen completamente diferente de ella.

“Permítame presentarme mi rey, soy la emisaria de los Fomore”








No hay comentarios:

Publicar un comentario